miércoles, 23 de abril de 2014

Hace 2 meses...

Luego entre a la universidad, pensé que todo estaría mejor, me pasaría acompañada de conocidos que no me preguntarían al respecto o que tal vez si, pero muy por encima y podría escapar de mi casa todo el día sin que fuese extraño. En mi casa solía estar sola, pero me sentía encerrada y acorralada, además no importaba que conversación tuviera con quien fuera, siempre terminaba saliendo a colación él y a pesar de que no se me notaba me dolía mucho. Peor aun porque constantemente me preguntaban si íbamos a volver, si yo quería volver con él, si él me había dicho algo sobre eso, y mil veces la misma pregunta de porqué terminamos.
En la universidad no me lograba concentrar en nada y a los 20 minutos de clases tenia que salir corriendo de la sala hacia el baño porque no me aguantaba las ganas de llorar y de abrazarme y de gritar, me encerraba en el baño un rato tratando de respirar hondo, me daba unas vueltas por el campus y volvía a clases cuando ya faltaba poco para que terminara. Aún necesito salir a veces, pero ya no es tan seguido.
A esta altura aún me dan esas especies de crisis de nerviosismo o lo que sea en donde tiemblo mucho, lloro y me siento muy desesperada, la última duró una hora y media.

Más o menos por ahí comenzó mi obsesión por saber lo que este hombre hacía con su vida, no tenia acceso a su facebook ni por fuera, ni a nada mas, yo tenía otro facebook de ventas, pero también me eliminó y bloqueó. Solo hablábamos de vez en cuando cosas triviales y discutíamos mucho por culpa de mis ganas de saber lo que había ocurrido, porque había pasado todo esto, y si alguien lo había provocado, sigo sin respuestas y dudo que alguna vez las obtenga.
Uno de esos días nos vimos cuando fui a buscar el módem del internet para devolverlo a la compañía, ese día me fue a buscar a la universidad a eso de las 6 pm en su auto (ex NUESTRO auto) y nos encaminamos a su casa, no podía despegar mis ojos de él, lo amaba tanto aún, quería tanto estar con él que estaba apunto de poner en peligro nuestras vidas lanzándome a su cuello a abrazarlo sin importarme que estuviéramos en la carretera. No lo hice, obviamente, si no que estúpidamente comencé a discutir con él sobre esos asuntos que nunca se completaron.
Llegamos a su casa, me entregó el módem, estuve unos minutos con los gatos y me fui, se sentía incomodo estar ahí, además la cara con la que mi ex me miraba no invitaba precisamente a quedarme. Me fue a dejar a la esquina, caminamos en silencio y cuando nos despedimos cometí el pésimo error de despedirme de él un beso en la boca, fue como una necesidad que ya podía contener y simplemente ocurrió. Por su cara no sabría decir si le molestó o sintió nostalgia, pero sé que no fue felicidad. Me fui sintiéndome más que estúpida y jurándome que nunca lo volvería a hacer.



Coldplay - The Scientist


No hay comentarios.:

Publicar un comentario