martes, 1 de julio de 2014

En Crisis

Parte 1

Dos días después de uno de nuestros encuentros, un día lunes, fui a la universidad en la mañana como todos los días, ese día entraba a las 8:30 y salía a las 19:30 y no tenía descanso más que para almorzar. En la mañana no tenía ganas de levantarme, no había dormido nada, en la noche cada vez que lograba conciliar el sueño las pesadillas venían a mi y me despertaban, tal vez dormí dos horas como mucho, así que en la mañana ya no quería nada más que quedarme quieta en mi cama sin que nadie me molestara, pero eso era imposible, así que me levanta y me fui.
Cuando ya estaba en la primera clase tuve que salir corriendo a los 10 minutos y me quede en el baño media hora o más, cuando logré salir fui a clase y me quede allí, pero no podía poner atención a nada, me sentía demasiado inquieta, nerviosa y mareada, así que cuando terminó esa clase no fui a la siguiente sino que fui a los computadores a distraerme un rato, no resultó y terminé en el baño llorando nuevamente, quería irme de ahí y encerrarme donde nadie pudiera verme nunca más, pero tampoco me animaba a salir del baño y largarme. Más temprano le había comentado a mi ex que no me sentía muy bien (no recuerdo por qué lo hice), él no contestó hasta dos horas más tarde, cuando yo estaba en el baño encerrada por segunda vez y preguntó que me pasaba, no quería que pensara que yo dependía de él, que le estaba pidiendo algo o que tan solo necesitaba su ayuda, así que traté de suavizar el asunto diciéndole que solo me sentía un poquito mal y tenía ganas de irme pronto, pero siguió insistiendo en saber que me pasaba, porqué y qué sentía, de tanta insistencia terminé diciéndole todo y me ofreció ir a buscarme a la universidad después de llevar a la mamá a un centro médico. Pensé que tendría que dejarla allí y luego ir a buscarme, que me llevaría a su casa y nos quedaríamos acurrucados en su cama todo el día, imagine protección y calor, sentirme protegida aunque fuese por un rato. Fue tentador, pero lo rechacé diciéndole que no podía irme porque tenía un laboratorio más tarde al que no podía faltar y que estaba segura de que a esa hora ya me sentiría mejor, él no siguió insistiendo así que me quedé un rato más en el baño. Cuando finalmente salí me sentía peor y volví corriendo al baño por las ganas de vomitar que me dieron repentinamente, hice arcadas en el baño, pero eran inútiles ya que no tenía nada en el estomago. Me sentí más desesperada y sola aún, así que estúpidamente llamé a mi ex y cuando contestó yo no sabía que decirle, ni siquiera sabía por qué lo llamaba exactamente, pero me preguntó si me sentía mal y si quería que me fuera a buscar, le dije que si a ambas cosas y me dijo que lo esperara un rato porque aún no se desocupaba.
Pasaron unos 40 minutos y él se comunicaba conmigo de vez en cuando preguntándome como estaba, yo le decía que mejor, pero seguía encerrada en el baño llorando. Luego de ese tiempo me dijo que no podría ir a buscarme porque su mamá estaba mal y la llevaban a un hospital, pero que nos encontráramos en aquél lugar. Pensé la posibilidad, pero en realidad si lograba salir del baño huiría a mi casa a esconderme del mundo, no a un hospital.
Salí del baño y me dirigí rápido a los buses, por suerte uno saldría pronto y me subí, cuando estaba arriba llamó mi ex desde el teléfono de su mamá y me preguntó donde nos juntábamos, me dije a mi misma que él se había preocupado y había querido acompañarme un rato antes cuando yo me sentí mal y que ahora yo debería acompañarlo a él en el hospital, así que nos pusimos de acuerdo, me fue a buscar cerca de un metro y nos fuimos hacia donde estaba su mamá.

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