Parte 3
Caminé hacia "camino aeropuerto" con cuidado porque el barro del suelo me hacía resbalar y mis converse rojas totalmente mojadas no ayudaban, cada vez que pasaba un auto a gran velocidad me escondía para que no me viera y cuando veía que no venía nada comenzaba a correr por el medio de la calle lo más rápido que pudiera para avanzar más, me saqué el gorro de la chaqueta para oír mejor lo que se aceraba y mi pelo se empapó aun mas, luego de correr un gran tramo vi una zona bajo los arboles que estaba mas profunda y se veía tierra, nada de agua así que fui hasta allí y traté de sentarme, pero las espinas de una rama se enterraron en mi pierna izquierda, así que me quede de rodillas. Tenía miedo de toda esa oscuridad que parecía infinita, solo escuchaba la lluvia y algún que otro auto a toda velocidad que pasaba salpicando agua, me dije a mi misma que lo mejor era quedar me allí quiera entre las espinas, que era mi mejor opción en ese momento, pero entonces escuché un gran estruendo y la tierra tembló un poco, no era otro tembló como el de más temprano, era un avión muy cerca del suelo. Estaba muy cerca del aeropuerto tal como pensaba, eso me dio fuerzas para continuar y seguir corriendo, pero luego de un rato llegué al fin de los arboles y el camino se dividía en dos, uno de ellos era un pequeño puente por donde no podía cruzar ya que no veía el otro lado y los autos me destrozarían si me topaba con uno y el otro no sabía adonde me llevaba pero se veía que no tenía protección de los arboles, no supe que hacer y a mi derecha vi una zona de una reja que formaba un cuadrado grande hacia adentro donde podría esconderme de los autos ya que la zona de arboles más cercana a mi estaba totalmente inundada. Me tiré al suelo embarrado derrotada y sin fuerzas de seguir, una camioneta blanca que venía desde uno de los caminos se quedó parada, pensé que me había visto y se preguntaba si necesitaba ayuda o fuera lo que fuera no quería que nadie me viera, así que me saqué la chaqueta y la puse por encima de mi, puse la mochila entre mis piernas y me volví un bulto negro, desde ahí podría ver mi celular, pero tenía demasiado frío y miedo, temblaba como loca y comencé a llorar, vi mi celular y me di cuenta de lo peor, en ese mismo instante estaba sentada en "camino aeropuerto", claro que era hacia el aeropuerto, pero para los aviones y para confirmar mis sospechas escuché un avión acercarse a mi con el ruido aún más fuerte que antes, miré hacia arriba y vi la parte de abajo del avión, lo seguí con la vista hacia mi derecha y vi como varios postes de luz parpadeantes le marcaban el camino hacia donde tenía que aterrizar.
Ahora si que estaba sola y no podía huir, no podía cruzar el pequeño puente, no sabía que tan largo era y los autos iban demasiado rápido como para poder verme y esquivarme, el otro camino no tenia protección para mi y no tenía idea adonde me llevaba, así que me dejé llevar por el miedo que sentía y lloré muy fuerte, pero qué más daba el sonido de la lluvia no dejaba que nadie me escuchara aunque hubiera alguien cerca. Luego de un rato decidí que era momento de abandonar mi orgullo y mi meta, necesitaba ayuda y sabía que había una persona con los medios y las ganas de rescatarme. Le hablé a mi ex por facebook, pero no respondió, de seguro ya se había ido de la casa de sus tíos y no tenía Internet, mi mejor oportunidad era llamarlo, así que con torpeza de dedos congelados cambie el chip de teléfono y lo llamé, me contestó luego de unos segundos y le pregunte si es que estaba ocupado o si lo estaría en un rato más, me dijo que no así que le pedí ayuda entre sollozos. Para mi suerte él estaba cerca y venía a buscarme, pero aún así el miedo a la oscuridad y el sonido de los aviones por encima de mi cabeza no se pasaba. Al poco rato lo volví a llamar para saber donde estaba y estaba casi llegando, así que me levante y puse la chaqueta empapada como pude, me paré en la esquina de los dos caminos, lo vi pasar y parar un poco más allá, así que corrí con todo lo que pude y me subí al auto, el alivio de verlo fue enorme, hizo que me sacara la ropa mojada de encima, pero mi camiseta y todo lo demás también estaban empapados, de echo mi pantalón también y lleno de barro en la parte de atrás y en las rodillas, al parecer a él no le importaba que le llenara todo de ese barro, pero aún así le pedí disculpas mil veces, por llenar todo de barro, por hacerlo ir hasta allá y por tener que rescatarme de mi propia estupidez.
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